martes, 25 de noviembre de 2014

los derechos humanos

los derechos humanos

Los derechos humanos son derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, o cualquier otra condición. Todos tenemos los mismos derechos humanos, sin discriminación alguna. Estos derechos son interrelacionados, interdependientes e indivisibles.
Los derechos humanos universales están a menudo contemplados en la ley y garantizados por ella, a través de los tratados, el derecho internacional consuetudinario, los principios generales y otras fuentes del derecho internacional. El derecho internacional de los derechos humanos establece las obligaciones que tienen los gobiernos de tomar medidas en determinadas situaciones, o de abstenerse de actuar de determinada forma en otras, a fin de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales de los individuos o grupos.

Universales e inalienables

El principio de la universalidad de los derechos humanos es la piedra angular del derecho internacional de los derechos humanos. Este principio, tal como se destacara inicialmente en la Declaración Universal de Derechos Humanos, se ha reiterado en numerosos convenios, declaraciones y resoluciones internacionales de derechos humanos. En la Conferencia Mundial de Derechos Humanos celebrada en Viena en 1993, por ejemplo, se dispuso que todos los Estados tenían el deber, independientemente de sus sistemas políticos, económicos y culturales, de promover y proteger todos los derechos humanos y las libertades fundamentales.
UNICEF/ HQ04-0734/Jim HolmesUN Photo/John IsaacUN Photo/John Isaac
Todos los Estados han ratificado al menos uno, y el 80 por ciento de ellos cuatro o más, de los principales tratados de derechos humanos, reflejando así el consentimiento de los Estados para establecer obligaciones jurídicas que se comprometen a cumplir, y confiriéndole al concepto de la universalidad una expresión concreta. Algunas normas fundamentales de derechos humanos gozan de protección universal en virtud del derecho internacional consuetudinario a través de todas las fronteras y civilizaciones.
Los derechos humanos son inalienables. No deben suprimirse, salvo en determinadas situaciones y según las debidas garantías procesales. Por ejemplo, se puede restringir el derecho a la libertad si un tribunal de justicia dictamina que una persona es culpable de haber cometido un delito.

Interdependientes e indivisibles

Todos los derechos humanos, sean éstos los derechos civiles y políticos, como el derecho a la vida, la igualdad ante la ley y la libertad de expresión; los derechos económicos, sociales y culturales, como el derecho al trabajo, la seguridad social y la educación; o los derechos colectivos, como los derechos al desarrollo y la libre determinación, todos son derechos indivisibles, interrelacionados e interdependientes. El avance de uno facilita el avance de los demás. De la misma manera, la privación de un derecho afecta negativamente a los demás. 

Iguales y no discriminatorios

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La no discriminación es un principio transversal en el derecho internacional de derechos humanos. Está presente en todos los principales tratados de derechos humanos y constituye el tema central de algunas convenciones internacionales como la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial y la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer.
El principio se aplica a toda persona en relación con todos los derechos humanos y las libertades, y prohíbe la discriminación sobre la base de una lista no exhaustiva de categorías tales como sexo, raza, color, y así sucesivamente. El principio de la no discriminación se complementa con el principio de igualdad, como lo estipula el artículo 1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”.

Derechos y obligaciones

Los derechos humanos incluyen tanto derechos como obligaciones. Los Estados asumen las obligaciones y los deberes, en virtud del derecho internacional, de respetar, proteger y realizar los derechos humanos . La obligación de respetarlos significa que los Estados deben abstenerse de interferir en el disfrute de los derechos humanos, o de limitarlos. La obligación de protegerlos exige que los Estados impidan los abusos de los derechos humanos contra individuos y grupos. La obligación de realizarlos significa que los Estados deben adoptar medidas positivas para facilitar el disfrute de los derechos humanos básicos. En el plano individual, así como debemos hacer respetar nuestros derechos humanos, también debemos respetar los derechos humanos de los demás.

Definición de juicio moral

Definición de juicio moral

Juicio es una facultad del alma que permite diferenciar entre el bien y el mal. Cuando se pone en palabras, el juicio es una opinión o un dictamen. La moral, por otra parte, está asociada las costumbres, valores, creencias y normas de una persona o de un grupo social. La moral funciona como una guía para actuar ya que distingue entre lo correcto y lo incorrecto.
Juicio moral Se conoce como juicio moral, por lo tanto, al acto mental que establece si una cierta conducta o situación tiene contenido ético o, por el contrario, carece de estos principios. El juicio moral se realiza a partir del sentido moral de cada persona y responde a una serie de normas y reglas que se adquieren a lo largo de la vida.
A lo largo de nuestra vida siempre, a través de distintos ámbitos y entidades (familia, sociedad, colegio…), se nos ha ido diciendo qué es lo que está bien y que es lo que está mal. No obstante, ante todo ello hemos podido reaccionar de modo diferente: aceptándolo, rechazándolo o simplemente ignorándolo.
De esta manera, es que como han ido surgiendo lo que se conoce como estadios del juicio moral que son la moralidad heterónoma, el individualismo, las expectativas interpersonales, el sistema social y la conciencia.
Así, cuando nos encontramos ante un hecho concreto, en base a nuestro juicio moral, actuamos de una forma u otra al considerar lo que está bien o mal. Eso al final supone también que luego nuestra actitud sea un elemento de estudio por parte de nuestra conciencia que determinará que como hemos actuado trae consigo un arrepentimiento, culpa o remordimiento.
La familia, la escuela, la Iglesia y los medios de comunicación son algunas de las instituciones sociales que influyen en la adopción de los preceptos que determinan los juicios morales. Esto quiere decir que el entorno juega un papel preponderante en el pensamiento del sujeto sobre qué está bien y qué está mal.
Muchos son los casos judiciales que aparecen en los medios de comunicación y que llevan a que la población desarrolle un juicio moral, independientemente de las leyes establecidas. Así, por ejemplo, en España uno de los casos más graves es el de un padre que ha sido condenado a cuarenta años de prisión por haber drogado y calcinado a sus hijos para vengarse así de la madre de ellos, su ex mujer, por no querer volver con él.
Este hecho ha supuesto que, antes de que el juez dictara una sentencia en concreto, la sociedad en general ya tenía claro que aquel tenía que ir a prisión, independientemente de las pruebas que existían, por haber realizado tal acto criminal.
Por ejemplo: una madre sale a robar porque no consigue trabajo y no tiene recursos para alimentar a sus hijos. Más allá de las implicaciones legales del caso, algunas personas pueden realizar un juicio moral que considere que el accionar de la mujer está justificado. Queda claro que estos juicios no siempre tienen que ver con aquellos desarrollados en un tribunal aunque, por lo general, el Poder Judicial coincide con la ética imperante en una sociedad.

Comportamiento ético del investigador

Comportamiento ético del investigador

La responsabilidad de los científicos frente a las consecuencias o resultados de sus investigaciones. Este es un aspecto particular de una cuestión de mucho mayor amplitud: el modo de usar el saber científico. Resulta notorio cómo a estas alturas gran parte de los científicos e investigadores desarrolla su labor en el área militar. Significa que nada menos que la tercera parte de la investigación actual se dedica a la “ciencia” de matar dejando en cuestión temas como los derechos humanos, la razonabilidad de los propios científicos y otros. La ciencia pues, no sustrae al científico de la responsabilidad de preguntarse a sí mismo por el sentido de su trabajo, el objetivo de sus investigaciones y asuntos similares.
Otro aspecto de gran relevancia a tener en cuenta es el de los avances en materia genética, desde la clonación de una oveja hace unos años hasta el preguntarse si se ha incursionado en la era del homo clonicus ya configura in inquietante cuestionamiento. Es entonces una gran responsabilidad de los científicos el cuestionarse a cada tanto por el objetivo de sus investigaciones y el uso de sus resultados.
Las frases “la ciencia al servicio de los seres humanos”, “la ciencia al servicio de la vida”, “la ciencia dirigida a satisfacer las necesidades de la sociedad” quedan muchas veces reducidas a simples injerencias tópicas si los científicos se desproveen de las consideraciones éticas que involucran no solo la ética de la ciencia, sino, y principalmente, la ética de los científicos de lo cual, a mi criterio deriva todo el resto del tema.
La coherencia entre las conclusiones científicas a las que llega el investigado y su modo de vida, es un aspecto ético de gran importancia. Se señala en el texto como incoherente el investigar, por ejemplo, sobre los daños del tabaco a la salud humana mientras se es un fumador empedernido. La simpleza de este ejemplo puede resultar engañosa y peligrosa. En realidad, no existe posesión de la verdad sino una búsqueda incansable y el esfuerzo para develarla y nadie tiene derecho a imponer a los demás una interpretación particular.
La adhesión y la defensa de determinadas formulaciones teóricas y conclusiones científicas no deben expresarse dogmáticamente sino que deben respetar el derecho de vivir según las propias ideas y de criticar aquello que nos parezca incorrecto, lo cual además constituye un deber.
Es claro que, a algunos científicos actuales no les preocupa compatibilizar su trabajo con la conservación de la naturaleza, por ejemplo y ello constituye una gran falta de carácter ético que pone en riesgo la vida en nuestro planeta y la existencia de la propia humanidad mientras hierven en declaraciones de compromiso con la ciencia, al margen de sus inconfesables lealtades.
Una primera cuestión implica las exigencias éticas del investigador en su relación de trabajo con otros científicos y sus colaboradores

Tipos de Líderes

Tipos de Líderes

El líder es una persona que posee diversas cualidades y aptitudes, con las que influye en otras personas, para su dirección y la realización de uno o varios fines y objetivos, es la persona que guía a un grupo en forma ordenada y con un objetivo determinado, usualmente encabezando un sistema jerárquico, es decir, suele ser el jefe de una organización, aunque se dan los casos en que existe un líder que no es el jefe jerárquico.
Líder
Líder

Tipos de líder

El líder puede ser de varios tipos, y su clasificación puede ser confusa, ya que poseen características que son comunes a todos los tipos, pero existen tipos básicos de líderes que se pueden clasificar por la forma en que ejercen el liderazgo.

Tipos de líder según la forma de ejercer el liderazgo

Líder espontáneo.- Es el líder que surge espontáneamente, al presentarse una determinada situación o problema asumiendo el mando de las acciones a realizar, dando instrucciones y coordinando las acciones necesarias para llevarlas a buen fin.
Líder tradicional.- Es el líder que obtiene el poder por poseer un cargo o por ser perteneciente a un grupo de poder establecido antaño, es el caso que suele darse en monarquías y empresas familiares, en donde el liderazgo es heredado a un miembro (generalmente al primogénito), independientemente de que el individuo en cuestión posea las cualidades necesarias o no para dirigir y liderar a sus subordinados.
líder militar
Un líder sabe como dirigir a sus subordinados
Líder autoritario.- Es aquel que toma las decisiones de forma autoritaria, sin pedir consejo a otras personas ni dar explicaciones sobre sus actos y decisiones, aunque en ocasiones sus decisiones son acertadas, suelen herrar en el camino adecuado para la consecución de las acciones tendientes a un fin preciso, ya que al ser autoritarios, ignoran y desaprovechan las opiniones y sugerencias de sus subordinados.
Líder autoritario
A través de la historia han surgido líderes que actúan de manera autoritaria.
Líder democrático.- Es el líder que toma las decisiones previa consulta a los demás, y plantea los problemas aceptando las opiniones y consejos de otros para tomar las decisiones.
Líder liberal.- Es el líder que delega algunas decisiones a los demás, permitiéndoles de esa manera aumentar las capacidades de cada miembro del grupo.
Líder carismático.- Son líderes que por su personalidad y carisma influyen en ciertas personas llegando incluso a inspirarlas, son personas que por lo común tienen una autoconfianza muy elevada, misma que “contagian”, de cierta forma a los demás. Este tipo de líderes son comunes en ámbitos como la política, la religión, los movimientos sociales, así como en algunas empresas, son ejemplos de este tipo de líderes Adolf Hitler, Mahatma Gandhi, el papa Juan Pablo II, quienes mediante su carisma influyeron de distintas maneras y en diferentes rublos, logrando que las personas realizaran diversos fines, y en algunos casos (como Gandhi y el Papa Juan Pablo II, logran ser fuentes de inspiración para otros.
Otra forma de clasificar a los distintos tipos de líderes, es mediante el ámbito en el cual desarrollen sus actividades directivas, mismas que pueden tener algunas jerarquías establecidas o no, (como en los casos de los líderes espontáneos).

Algunos tipos de líderes según el ámbito en el cual actúan

Líderes políticos.- Se refiere a las personas que poseen cualidades de protector, integrador y guía, para un pueblo o sector de mismo, entendiéndose por una persona en quien recae la confianza del pueblo para gobernarlo, como por ejemplo en la ciudad de Atenas en la persona de Pericles, o los gobernantes de los diversos países en la actualidad, siendo los representantes del estado. También son líderes políticos aquellos que han buscado liberar a un pueblo o nación, como fue el caso de líderes políticos (que en algunos casos también eran líderes sociales y militares), como Gandhi en la india, Bolívar en américa del sur, Nelson Mandela en Sudáfrica, Vicente Guerrero y Agustín de Iturbide en México.
Líder político
Muchos líderes políticos y militares han surgido en momentos en que peligra la seguridad de un pueblo, es el caso de varios a quienes se han convertido en héroes de su patria.
Líderes religiosos.- Son todos aquellos que presiden algún cargo eclesiástico de relativa importancia, o promueva algún movimiento religioso, de manera que inspiren a otros a seguir dicha religión o los preceptos que está imparta. A este respecto se pueden contar entre los líderes religiosos a las personas que sin pertenecer propiamente a la jerarquía religiosa, inspiran con sus hechos, palabras y diversos actos a otros, dentro del marco de determinada religión.
Líderes sociales.- Son aquellos que jefaturen o guíen de alguna manera un movimiento social, influyendo en los demás para apoyar ciertas tendencias o ideales, como podrían ser por ejemplo los ideales de un mundo ecológicamente sustentable (líderes ecologistas), o buscar la igualdad política y social de las personas (líderes sociales propiamente dichos), y en general todas aquellas personas que de alguna manera lideren, o manden a otros dentro del ámbito social.
Líder social
Líderes sociales
Líder empresarial.- Se entiende como líder empresarial a la persona que ha logrado realizar distintos proyectos de negocios, llevándolos acabo de manera eficaz y certera, sobresaliendo entre otros empresarios, llegando a ser tomado en cuenta por otros para diversos negocios, entendiéndose de esto que es una persona que inspira a los demás e influye en ellos. También se entiende por líder empresarial a aquellos que dentro de una empresa, poseen aptitudes y cualidades que les hacen tener influencia sobre de los demás, tales como escuchar las opiniones y sugerencias de los inferiores jerárquicamente, saber dirigir la empresa y guiar a los subalternos en sus labores de tal forma que se logre la eficacia en la consecución de un fin.

Los 10 estilos de liderazgo

Los 10 estilos de liderazgo más frecuentes en las organizaciones

Publicado por LosRecursosHumanos.com el 21 de febrero de 2011
Estos son algunos de los estilos de liderazgo más populares no sólo en la teoría del liderazgo sino también en la práctica en las empresas de hoy.
1. Liderazgo autocrático
El liderazgo autocrático es una forma extrema de liderazgo transaccional, donde los líderes tienen el poder absoluto sobre sus trabajadores o equipos. Los miembros del staff tienen una pequeña oportunidad de dar sugerencias, incluso si estas son para el bien del equipo o de la organización. Muchas personas se sienten resentidas al ser tratadas de esta manera. A menudo el liderazgo autocrático tiene altos niveles de ausentismo y rotación del personal. Para algunas tareas y trabajos sin calificación, el estilo autocrático puede ser efectivo, porque las ventajas del control superan las desventajas.

2. Liderazgo burocrático

Los líderes burocráticos hacen todo según “el libro”. Siguen las reglas rigurosamente y se aseguran que todo lo que hagan sus seguidores sea preciso. Es un estilo de liderazgo muy apropiado para trabajar cuando existen serios riesgos de seguridad (como trabajar con maquinaria, sustancias tóxicas, o peso peligroso) o  cuando están en juego largas sumas de dinero .
3. Liderazgo carismático
Un estilo carismático de liderazgo es similar al liderazgo transformacional, porque estos líderes inspiran muchisimo entuasiasmo en sus equipos y sus muy energéticos al conducir a los demás. De todas formas los líderes carismáticos tienden a creer más en si  mismos que en sus equipos y esto genera problemas, y un proyecto o la organización entera podrían colapsar el día que el líder abandone la empresa. En los ojos de los seguidores, el éxito está ligado a la presencia del líder carismático.

4. Liderazgo participativo o democrático

Apesar de que el líder democrático es el que toma la última decisión, los líderes participativos o democráticos invitan a otros miembros del equipo a contribuir con el  proceso de toma de decisiones. Esto no solo aumenta la satisfacción por el trabajo sino que ayuda a desarrollar habilidades. Los miembros de equipo sienten en control de su propio destino asi que están motivados a trabajar duro, más que por una recompensa económica.
Ya que la participación democrática lleva tiempo, este abordaje puede durar mucho tiempo pero a menudo se logra un buen resultado. Este estilo de liderazgo puede adoptarse cuando es esencial el trabajo en equipo y cuando la calidad es más importante que la velocidad o la productividad.
5. Liderazgo ‘Laissez-faire’
Esta expresión francesa significa “déjalo ser” y es utilizada para describir líderes que dejan a sus miembros de equipo trabajar por su cuenta. Puede ser efectivo si los líderes monitorean lo que se está logrando y lo comunican al equipo regularmente. A menudo el liderazgo laissez-faire es efectivo cuando los individuos tienen mucha experiencia e iniciativa propia. Desafortunadamente, este tipo de liderazgo puede darse solo, cuando los mandos no ejercen el suficiente control.

6. Liderazgo orientado a las personas o liderazgo orientado a las relaciones

Es el opuesto al liderazgo orientado a la tarea. Con el liderazgo orientado a las personas, los líderes están completamente orientados en organizar,  hacer de soporte y desarrollar sus equipos. Es un estilo participativo, y tiende a empoderar al equipo y a fomentar la colaboración creativa. En la práctica la mayoría de los líderes utilizan tanto el liderazgo orientado a la tarea y el liderazgo orientado a las personas.
7. Liderazgo natural
Este término describe al líder que no está reconocido formalmente como tal. Cuando alguien en cualquier nivel de una organización lidera simplemente por satsifacer las necesidades de un equipo, se describe como líder natural. Algunos lo llaman liderazgo servil. De muchas maneras este tipo de liderazgo es una forma democrática de liderazgo porque todo el equipo participa del proceso de toma de decisiones. Quienes apoyan el modelo de liderazgo natural dicen que es una buena forma de trabajo en un mundo donde los valores son cada vez más importantes. Otros creen que en situaciones de mucha competencia, los líderes naturales pueden perder peso por otros líderes que utilizan otros estilos de liderazgo.
8. Liderazgo orientado a la tarea
Los líderes altamente orientados a la tarea, se focalizan solo en que el trabajo se haya cumplido y pueden ser un poco autocráticos. Estos líderes son muy buenos para definir el trabajo y los roles necesarios, ordenar estructuras, planificar, organizar y controlar. Pero  no tieneden a pensar mucho en el bienestar de sus equipos, asi que tienen problemas para motivar y retener a sus colaboradores.
9. Liderazgo transaccional
Este estilo de liderazgo nace con la idea de que los miembros de equipo acuerdan obeceder completamente a su líder cuando aceptan el trabajo.
La transacción es el pago a cambio del esfuerzo y la aceptación hacia las tareas que les da su líder. El líder tiene derecho a castigar a quien considere que su trabajo no está como él desea.
El liderazgo transaccional es un tipo de management, no un verdadero estilo de liderazgo, porque el foco es hacia la ejecución de tareas de corto plazo.
10. Liderazgo transformacional
Los líderes transformacionales son considerados los verdaderos líderes por la mayoría de los teóricos del liderazgo. Inspiran a sus equipos en forma permanente, y le transmiten su entusiasmo al equipo. A su vez estos líderes necesitan sentirse apoyados solo por ciertos empleados. Es un ida y vuelta emocional. Es por ello que muchas organizaciones tienen que funcionar tanto con el liderazgo transformacional como con el liderazgo transaccional.
Los líderes transaccionales (o managers) se aseguran de que la rutina se lleve adelante en forma apropiada, mientras que el transformacional busca nuevas iniciativas y  agregar valor.

Liderando el cambio positivo



Liderando el cambio positivo

Recientemente fui al banco y al tomar el ticket del dispensador entré en cuenta que tenia más de cien personas por delante. No voy a negar que se dispararon pensamientos y sensaciones en mi interior que me sorprendí observar al instante. Sin embargo, escogí esperar cómodamente y aprovechar el tiempo constructivamente.
Me senté en un cómodo sillón que ofrecía esa maravillosa oficina y me dediqué a la lectura que llevaba conmigo con mi cuaderno de apuntes. Disfrutaba una lectura sobre motivación intrínseca de Deci & Ryan, mientras tomaba notas acuciosamente en mi cuaderno. Percibí que una joven sentada a mi lado me miraba e intentaba ver el libro y lo que yo escribía. La mayoría de la gente en la oficina bancaria estaba molesta por la larga espera y yo no era precisamente un caso típico, pues estaba completamente absorto disfrutando de mi lectura.
De vez en cuando miraba el dispositivo que muestra los números que iban llamando. Al cabo de un rato interrumpí mi actividad y le pregunté a la joven si efectivamente estaban llamando de la serie que yo tenía porque no veía que llamaran de ella desde hacía mucho rato. Respondió que era la serie menos llamada porque daban prioridad a otras (personas mayores, clientes de ese banco, etc). Me mostró su ticket unos cincuenta números menos y me dijo que esperaba a una persona mayor que había salido un momento y que ya dentro de poco le tocaba pues tenía un ticket preferencial por ser mayor. Cuando esa persona llegó, la chica me regaló su ticket que había tomado por precaución, pero que ya no necesitaba. Yo recibí el obsequio muy agradecido pues me ahorraba 5o números.
Pasado un rato un caballero se sentó a mi lado. Disgustado, hizo algún comentario sobre la serie que no llaman. Otra persona cercana le entregó un ticket de menor numeración. El caballero no podía creerlo pues eso le ahorraría mucho tiempo. Al cabo de un rato, le pregunté que número le habían obsequiado y el, orgulloso, me lo dijo. El ticket que yo había retirado originalmente era uno menor y se lo regalé. El caballero no podía creerlo pues esto mejoraba aún más su situación. Se sintió deseoso de seguir la cadena, se paró y dijo; voy a hacer mi buena acción del día yo también. Recorrió la sala y lo entregó a otra persona. Le preguntó a varias personas, pero estas tenían una numeración menor o diferente, pero lo miraban divertidos y complacidos. Hasta que finalmente dio con alguien a quien le resultaba útil el ticket.
Las investigaciones demuestran que las emociones y los sentimientos son contagiosos. Cuando se reciben buenos gestos, eso despierta emociones positivas y deseos de continuar esa cadena a la vez que activa lo mejor de nosotros. Desafortunadamente lo contrario también es cierto: muchos no se dan cuenta que con sus resentimientos, quejas, ironía y cinismo, pueden actuar como multiplicadores de la desesperanza.
Muchos especialistas en gerencia del cambio se centran en la importancia de fijar los objetivos y de “montar a todos en el barco”. Si no sabe donde va, cómo va a llegar allí? Definir ese destino que se aspira con precisión; conseguir un consenso de significados con todo el equipo de primer nivel y de allí en cascada a todos los niveles; establecer planes, objetivos, estrategias, preparativos y diversas medidas para ponerse a punto y estar listos; definir los indicadores y sus mediciones; revisar toda la estructura y la organización para asegurarse que esto se va a llevar a cabo. En fin, hay muchas medidas y consideraciones que se pueden añadir a esta lista y no pretendo ser exhaustivo sino ilustrativo. Todas estas medidas, las llamo, medidas del hemisferio izquierdo, haciendo referencia a las funciones de especialización cerebral.
He conocido gerentes y profesionales que han tenido experiencias exitosas en producir cambios positivos, pero al tratar de replicarlo nuevamente en otra experiencia, en otra organización o en otro momento, se han encontrado con una cortina muy densa de inercia.
Con mis estudiantes del curso de comportamiento organizacional de la Ucab, semestre a semestre analizamos casos de empresas para entender cuáles son las peculiaridades de la actuación gerencial y/o del contexto organizacional específico, que permiten que los cambios se produzcan. En mi experiencia gerencial propia, como resultado de estos análisis de casos de empresas, como de mi interacción con gerentes en talleres y en asesoramiento, puedo decir, que además de todas esas herramientas en las que insisten los especialistas, hay un ingrediente sutilmente oculto.
Me cuido mucho de que mis boletines no tengan recomendaciones de tipo autoayuda o de la nueva era, porque fundamentalmente el conocimiento que uso en mis artículos proviene de la ciencia. Sin embargo, debo reconocer que cada vez mas la ciencia produce hallazgos que encuentran una gran concordancia con las recomendaciones que provienen de otras fuentes del saber o viceversa. No pretendo dar esta explicación para decir ahora que el ingrediente oculto es la “sopa de pollo para el alma”, o como rezan esos avisos que colocan en algunas cocinas que hacen referencia a que “el ingrediente oculto es el amor”.
Continúo con mi lenguaje científico. El ingrediente oculto para liderizar cambios positivos consiste en producir emociones y sentimientos positivos, de manera de preparar el medio adecuado para facilitar la solución de problemas, la innovación, la comunicación y el trabajo en equipo. Esto implica que un significativo numero de personas con impacto, que tengan entusiasmo, gratitud, perdón, alegría, vigor, claridad, confianza, pasión, empatía y certeza, se conviertan en energizadores positivos de otros.
Las emociones positivas suavizan el estrés, alivian las tensiones en las relaciones y apoyan los procesos de pensamiento para la solución de problemas. Las emociones positivas son como un solvente para la espesura de la inercia. Sin embargo, no constituyen una condición sine qua non. Es decir, hacen falta –también- las condiciones propias del hemisferio cerebral izquierdo que se mencionaron al inicio de este boletín. Pero las unas sin las otras, no producirán ningún resultado.
De manera que aquellos que son portadores de emociones positivas, o energizadores positivos, tienen un gran valor en cualquier proyecto. Hay quienes producen emociones positivas en los demás en forma espontánea. Y hay quienes producen emociones positivas en si mísmos primero y luego las trasmiten a los demás gracias a su maestría personal. Evidentemente, estos últimos son mucho más valiosos que los primeros, pues son capaces de adaptarse a cada circunstancia y actuar en forma estratégica, mientras los primeros actúan según un “programa”, lo que puede darles cierta apariencia de frivolidad y extrema ligereza. (esta distinción tiene que ver con la diferencia entre rasgo y competencia)
Quien logra sobreponerse a una situación de adversidad colmada de obstáculos recuperando su sensación de eficacia, certeza y convicción, transforma el plomo en oro y por tanto, actúa como un conductor positivo hacia otros, produciendo un efecto multiplicador de inspiración.
En mi artículo “Manteniendo la conexión con el otro” publicado en el mes de julio, mencioné un hecho neurobiológico que explica la inercia conductual (los 60 milivoltios de carga eléctrica negativa que hay que superar para producir un impulso nervioso). Nuestra tendencia natural, comentaba en aquel articulo, consiste en volvernos hacia nosotros mismos, nuestras necesidades, lo que tenemos que hacer dentro de un rato, que tenemos que hacer para lograr nuestras metas y que vamos a fijarnos como nuevas metas una vez alcanzadas, que obstáculos hay que superar. En fin, todas esas cosas son relevantes sin lugar a duda, y muy importantes de pensar y clarificar para poder avanzar. Pero paradójicamente, nos separan de los demás y convierten nuestras responsabilidades en una carga pesada.
Hice referencia en el artículo publicado en el mes de agosto “Respeto + Resultados = Éxito” al concepto de meme como inoculación de modos de comportamiento en los sistemas sociales a través de replicantes. La idea es que los actos de comportamiento constituyen una unidad informativa mucho más valiosa que el mensaje verbal que intentamos trasmitir. Es decir, al margen del contenido verbal de nuestros mensajes, está nuestro mismo comportamiento, el cual también tiene un significado en sí mismo. Por ello, es que una imagen (o una acción) dicen más que mil palabras. Esto lo han explotado los expertos de la persuasión y –lamentablemente- también de la manipulación[1].
Lo que quiero decir con todo esto es que en nuestros roles de liderazgo no basta con ser predicadores o maquinas de dar órdenes. Hay que hacer el trabajo interno de transformar continuamente las emociones negativas en positivas y actuar como energizadores positivos. Solo así, podremos superar el normal escepticismo, pasividad e inercia de los que nos rodean, y vamos a lograr “encender” sus hemisferios cerebrales derechos y producir “resonancia”[2].

[1]Esta idea del significado de la conducta está muy bien trabajada por el precursor de la programación neurolingüística Gregory Bateson, en su libro “Pasos hacia una ecología de la mente”. Con gran influencia en toda una generación de personajes conocidos y gran impacto a su vez en personalidades como Paul Watzlawick, Richard Bandler, Milton Erickson y Virgina Satir. La idea es que el contexto de la comunicación y sus elementos no verbales y paraverbales, representan un 80 por cien del mensaje. Una frase que me gusta mucho de Ghandi dice: “se (representa) el cambio que quieres ver en el mundo” (“be the change you want to see in the World”).
[2] La resonancia es más que la empatía. Tiene que ver con un comportamiento sincronizado de las ondas cerebrales. La sensación entre las personas que la experimentan es de bienestar, unión y placer. Fue comentado en la edición del mes de julio de 2009.

viernes, 14 de noviembre de 2014

EL TOC.

DEFINICIÓN:                                            Subir
     El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) es una enfermedad neurobiológica que se caracteriza por la presencia de pensamientos intrusivos y recurrentes (obsesiones) y conductas o actos mentales repetitivos (compulsiones) que el sujeto realiza con la finalidad de reducir su malestar o evitar algún acontecimiento negativo. Las obsesiones y compulsiones son experimentadas por el individuo como excesivas e irracionales, y causan gran perturbación en el área social y/o personal.
EPIDEMIOLOGÍA                                       Subir
     FRECUENCIA: Hasta hace poco tiempo se pensaba que el TOC era una patología poco común debido a que muchas personas que padecen este trastorno tienden a esconder los síntomas y no buscan ayuda médica, por lo que una gran parte de los casos no son diagnosticados. Estudios epidemiológicos recientes indican que es una afección frecuente. La prevalencia del TOC en la población general se aproxima al 3%. Se calcula que en el mundo más de 100 millones de personas sufren este trastorno, más que el número de pacientes a los que se les ha diagnosticado anorexia, esquizofrenia o trastorno bipolar.
     DISTRIBUCIÓN POR SEXOS: No hay diferencia entre hombres y mujeres en cuanto a frecuencia, aunque algunos autores sugieren un ligero predominio femenino. Sin embargo, en las compulsiones de limpieza predominan las mujeres, mientras que en las de comprobación lo hacen los hombres. La lentitud compulsiva también es mas frecuente en varones.
     En niños y adolescentes tampoco hay diferencias sexuales en la frecuencia del TOC
     EDAD DE INICIO: El Trastorno Obsesivo Compulsivo suele comenzar durante la adolescencia o al principio de la edad adulta, aunque también puede iniciarse en etapas más precoces, durante la infancia. Un comienzo tardío, a partir de los 35-40 años debe hacer pensar en un problema neurológico subyacente (p ej tumores o quistes cerebrales) o depresión. En los varones suele tener un inicio a edad más temprana (6-15 años de edad) que en las mujeres (20-25 años de edad).
     El comienzo del trastorno suele ser gradual, si bien se han observado casos de inicio agudo. Menos del 20% de los trastornos de este tipo tienen curación tras el tratamiento farmacológico. La mayoría de los casos presentan mejoría moderada pero se convierten en enfermos crónicos aunque con altibajos, con exacerbaciones de los síntomas en relación con acontecimientos estresantes. Un 15% de los pacientes presenta un deterioro intenso y progresivo del funcionamiento psíquico con grave perturbación en los vínculos sociales y laborales. Aproximadamente un 5% sigue un curso episódico, con síntomas mínimos o ausentes en los periodos intercríticos.
CAUSAS                                                                                                                                Subir
     La causa exacta del TOC es desconocida, si bien las investigaciones científicas indican que el TOC es una enfermedad neurobiológica que puede ser provocada por problemas con el funcionamiento de ciertas sustancias químicas a nivel cerebral, donde a su vez, el historial familiar y la predisposición genética juegan un papel importante.
FACTORES GENÉTICOS: Existe gran cantidad de evidencia de una contribución genética a la etiología del TOC. Diversos estudios han demostrado la existencia de agregación familiar, es decir, la tendencia a presentarse varios casos de TOC o de trastornos relacionados, como por ejemplo los tics o el sindrome de Tourette, en individuos de la misma familia. Los mecanismos de transmisión genética son muy complejos, en los que están involucrados múltiples genes, y aun no han sido del todo aclarados.
FACTORES NEUROQUÍMICOS: La actividad cerebral está mediada por los neurotransmisores, sustancias químicas que las neuronas usan para transmitir los impulsos y comunicarse entre sí. Diversos estudios indican que el origen del trastorno se encuentra en la alteración de uno de estos neurotransmisores, la serotonina, que participa en muchos procesos biológicos incluyendo el estado anímico, la agresión, el control de impulsos, el sueño, el apetito, la temperatura corporal y el dolor. La alteración de la transmisión serotoninérgica también se encuentra implicada en la depresión, los trastornos alimenticios, la automutilación y la esquizofrenia.
      La alteración de un solo sistema neurotransmisor no explica la totalidad de las manifestaciones clínicas del trastorno por lo que la alteración conjunta de otros neurotransmisores pueden jugar un papel importante en la producción de los síntomas. En las formas de TOC que se asocian a Síndrome de Tourette se ha encontrado un trastorno en la regulación de la neurotransmisión mediada por dopamina. Otros factores que pueden estar involucrados en el TOC incluye al sistema opioide, la oxitocina, la vasopresina y los esteroides gonadales.
ALTERACIONES NEUROANATÓMICAS: Los estudios de neuroimagen con Tomografía Axial computerizada (TAC) y Resonancia Magnética Nuclear (RNM) han permitido identificar alteraciones en las estructuras cerebrales de pacientes afectados de TOC. Estos estudios muestran un aumento de densidad de la corteza orbito-frontal (córtex prefrontal), involucrado en el juicio, las emociones y la planificación, de los ganglios basales y del tálamo así como una disminución de la densidad del cerebelo.
     Los estudios realizados con Tomografía de Emisión de Positrones (PET) que permiten estudiar la función cerebral, muestran un aumento de la actividad de los lóbulos frontales, ganglios de la base y cíngulo. La hiperactividad de estas zonas desaparece cuando se repite el estudio tras un tratamiento exitoso con fármacos o psicoterapia. Estos estudios sugieren un papel activo en el desarrollo del TOC de los circuitos fronto-estrio-talámicos.
FACTORES INMUNOLÓGICOS: En casos de TOC de inicio en la infancia, se han observado casos relacionados con un proceso autoinmune similar al observado en la Corea de Sydenham, disparado por una infección por estreptococos betahemolíticos del grupo A, los cuales producen una reacción inmune generando anticuerpos que atacan a las neuronas de los ganglios basales y otras zonas del cerebro, causando alteraciones motoras y conductuales. Para denominar a estos casos de TOC en la infancia, de inicio agudo tras una infección estreptocócica se ha acuñado el término PANDAS, siglas en inglés de Pediatric Autoinmune Neuropsychiatric Dissorder Associated with Streptococcus.
CARACTERÍSTICAS CLÍNICAS                                                                                             Subir
    Como ya se ha comentado en la definción del trastorno, el TOC se caracteriza por la presencia de obsesiones y compulsiones.
     Las obsesiones: son pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que son experimentados (al menos inicialmente) como intrusos e inapropiados y que causan ansiedad o malestar acusados. El individuo reconoce que estas obsesiones son el producto de su propia mente, aunque totalmente involuntarias, y que no vienen impuestas desde fuera, como ocurre en la inserción de pensamiento. La frecuencia y duración de las obsesiones varían mucho entre pacientes; algunos informan de dos o tres obsesiones por día que duran largo tiempo cada una de ellas, mientras que otros informan de múltiples ocurrencias obsesivas al día, pero de breve duración.

     Los contenidos más frecuentes de las obsesiones son:
  • Contaminación (p.ej.,  al dar la mano o tocar ciertas cosas o sustancias).
  • Dudas repetidas (p.ej., sobre si se ha cerrado el gas o la puerta o si se ha atropellado a alguien)
  • Impulsos de carácter agresivo u horrendo (p.ej., hacer daño o matar a un hijo o proferir obscenidades en una iglesia). Estas obsesiones implican hacerse daño a sí mismo o causar daño a otros.
  • Necesidad de tener las cosas en un orden determinado (lo que lleva a un intenso malestar ante cosas desordenadas o asimétricas),
  • Contenido religioso (p.ej., pensamientos blasfemos),
  • Imágenes sexuales (p.ej., una escena pornográfica) y
  • Acumulación.
  • Rumiaciones obsesivas: pasar larguísimos periodos de tiempo pensando de forma improductiva sobre cualquier asunto tal como una cuestión filosófica, religiosa o familiar.
     El paciente con obsesiones intenta pasarlas por alto o suprimirlas o bien neutralizarlas con algún otro pensamiento o acción, es decir, con alguna compulsión.
     Las compulsiones: son conductas (p.ej., lavarse las manos, ordenar, comprobar) o actos mentales (p.ej., rezar, contar, repetir palabras o pensamientos en silencio, repasar mentalmente acciones previas, etc.) que la persona se siente impulsada a realizar en respuesta a una obsesión o de acuerdo con reglas que deben ser aplicadas rígidamente. La mayoría de autores emplean el término ritual como sinónimo de compulsión, aunque otros los distinguen; así, según Botella y Robert (1995), los rituales son compulsiones manifiestas o encubiertas que siguen un patrón rígido y una secuencia de pasos o etapas con un principio y un final bien definido.
     Las compulsiones están dirigidas no a proporcionar placer, sino a prevenir o reducir el malestar (o el aumento de este) o a prevenir algún acontecimiento o situación temidos (p.ej., consecuencias desastrosas como matar a alguien o ir al infierno); sin embargo, no están conectadas de forma realista con aquello que pretenden neutralizar o prevenir o bien son claramente excesivas.

     Por orden, las compulsiones más frecuentes implican en primer lugar lavarse/limpiar y comprobar; luego, rituales mentales, repetir acciones, pedir o exigir certeza, ordenar, acumular y contar.
     Junto a las obsesiones y compulsiones se da una evitación de las situaciones que facilitan el surgimiento de las obsesiones correspondientes. En las obsesiones de contaminación pueden evitarse los aseos públicos o estrechar la mano o, incluso, salir a la calle y recibir visitas; en las de hacer daño a los hijos, quedarse sólo con ellos o tener cuchillos de cocina en casa; en las de atropellar a alguien, conducir; etc…
Otras  características de las obsesiones y compulsiones
Grado de Insight o conciencia
     Casi todos los individuos con TOC comparten muchas otras características. La gran mayoría de los sujetos con este trastorno tiene conciencia de que sus preocupaciones son exageradas y de que su comportamiento compulsivo es innecesario, reconociendo habitualmente el sin sentido de sus obsesiones. Por lo general, sobre todo cuando no están teniendo una obsesión, reconocen que tanto las obsesiones como las compulsiones son irreales y contrarias a su forma de pensar y de ser. En los momentos en que obsesionan, creen en su validez.
Resistencia a los síntomas
     La mayoría de las personas con TOC lucha contra esos pensamientos obsesivos no deseados y contra la realización de las compulsiones. Muchos son capaces de mantenerlos bajo control, durante las horas de trabajo o escuela. Sin  embargo, a medida que pasan los meses o años, la resistencia se puede ir debilitando cada vez más. Otro tanto sucede durante las épocas de mayor estrés. Cuando esto ocurre, el TOC es tan severo que los rituales consumen prácticamente toda la vida del paciente, haciéndole imposible continuar con sus actividades ordinarias.
Vergüenza y secreto
     Las personas con TOC tienden a esconder su problema en vez de buscar ayuda. Por lo general, tratan de ocultar este trastorno por resultarles vergonzante o ridículo y a veces tienen éxito en ocultar su comportamiento, con lo que pueden retrasar la terapia muchos años. Desafortunadamente, esta demora reduce la posibilidad de que un tratamiento posterior sea exitoso, ya que los hábitos obsesivo-compulsivos se arraigan más fuertemente con el tiempo. Para ese momento, tanto ellos como sus familiares han aprendido a vivir muy limitados, girando alrededor de los rituales.
Persistencia o larga duración
     El TOC tiende a durar años, aún décadas. Los síntomas, de vez en cuando, pueden ser menos severos y suele haber intervalos en los cuales son leves, pero en la mayoría de las personas con TOC, los síntomas son crónicos e incapacitantes, siguiendo un curso fluctuante. Es importante tener en cuenta que una vez que se inicia, la enfermedad no se cura sin tratamiento.
FORMAS DE PRESENTACIÓN DEL TOC:                                                                                   Subir
     Los comportamientos obsesivos compulsivos suelen existir muchos años antes del que paciente llegue a la consulta de un profesional. El inicio de los síntomas generalmente es gradual pero a veces es brusco. Puede comenzar como pensamientos intrusívos, como imágenes violentas que entran en la mente. También puede comenzar con  rituales, comportamientos repetitivos .Las obsesiones y compulsiones pueden ser más de una y pueden cambiar en el transcurso del tiempo .Los síntomas múltiples son la norma.
     Las manifestaciones clínicas de las obsesiones y compulsiones más frecuentemente vistas en la práctica son las siguientes:
Contaminación:
     Las obsesiones de contaminación usualmente se caracterizan por miedo a la suciedad, a los gérmenes, a las toxinas, a los peligros ambientales, a las secreciones y desechos corporales. Los pacientes típicamente tienen temor de contagiar o contraer una enfermedad o sentirse sucios. El contenido de la contaminación y las consecuencias temidas comúnmente varían con el tiempo, por ejemplo el miedo a un cáncer puede ser reemplazado por el temor a sufrir una enfermedad de transmisión sexual. Los pacientes con obsesiones de contaminación se preocupan de causar daño a otros o que éstos se enfermen más que ellos mismos; dicha característica diferencia del miedo a la contaminación visto en las fobias específicas.
     El lavado es la compulsión más asociada a la obsesión de contaminación. Esta conducta típicamente ocurre después del contacto o de la proximidad con el objeto temido. Algunos pacientes repetitivamente se bañan en la ducha hasta que se “sienten bien” o deben bañar su brazo derecho y/o su brazo izquierdo el mismo número de veces. También algunos con miedo a la contaminación evitan o previenen el contacto con contaminantes. En ocasiones se producen lesiones eccematosas por el lavado compulsivo.
Duda patológica
     Estos pacientes están plagados por preocupaciones, por ejemplo, van a ser  responsables de un horrible evento como resultado de su descuido. Se muestran temerosos a generar un incendio por un olvido al apagar la estufa antes de dejar su casa. La duda excesiva y sentimientos asociados con una gran responsabilidad comúnmente conducen a rituales de confirmación. Pueden requerir varias horas en revisar su hogar antes de dejarlo. La duda patológica también puede conducir a conductas evitativas, por ejemplo no abandonar su casa para evitar los rituales de confirmación.  Estos sujetos también pueden comprometer a un familiar en sus rituales con el fin de disminuir el tiempo empleado para éstos.
Necesidad de simetría
     Este término involucra a la preocupación exagerada de estos pacientes de arreglar u ordenar las cosas “perfectamente”, realizar ciertas actividades motoras en una secuencia exacta, en forma simétrica o balanceada. Estos pacientes pueden ser divididos en dos grupos:  1) Aquéllos con ideas de imperfección y 2) Con pensamiento mágico. Los primeros utilizan una excesiva cantidad de tiempo en completar una tarea aun por simple que ésta sea y en contraposición con el resto de los que padecen TOC, pueden no experimentar sus síntomas como egodistónicos .
Obsesiones somáticas
     Se define como el miedo persistente e irracional a desarrollar una enfermedad que  menace contra su vida, este tipo de síntomas pueden ser vistos en varios trastornos diferentes al TOC, como en la hipocondriasis, depresión mayor y trastorno de pánico. Los temores más frecuentes consisten en miedo a contraer un cáncer, una enfermedad
venérea y Sida. Las compulsiones son de confirmación y reconfirmación de la parte del cuerpo involucrada. A diferencia de los pacientes con hipocondriasis, los que sufren de TOC, tienen síntomas obsesivo-compulsivos adicionales y no experimentan síntomas somáticos ni viscerales de la enfermedad. Las obsesiones somáticas se distinguen del trastorno por somatización ya que los que padecen del TOC típicamente se centran en una enfermedad y no en síntomas somáticos diversos y aparentemente no relacionados.
Obsesiones agresivas y sexuales
    Estos individuos presentan miedos excesivos de realizar un daño a otros o cometer un  acto sexual inaceptable. Muchos se muestran horrorizados por sus obsesiones y no las comentan a los demás por vergüenza.  Otros desarrollan rituales de confesión, se  pueden autoreportar a la policía o a los sacerdotes confesándose repetitivamente.
Compulsiones mentales
     Son actos mentales, que como las otras compulsiones son realizadas para neutralizar o  reducir la ansiedad por la obsesión. Los pensamientos neutralizantes son los de conteo y los de rezar.
TIPOS DE TOC                                                                                                                          Subir

    Un individuo afectado de TOC suele tener varias obsesiones y diversos rituales por lo que suele ser dificil encuadrarlo dentro de un tipo determinado de TOC. Dependiendo de las obsesiones y rituales predominantes nos encontramos con los siguientes tipos de TOC:

    - Lavadores y limpiadores: son personas con obsesiones de contaminación y tienen rituales de limpieza excesiva y conductas de evitación de aquello que consideran sucio o contaminado.
    - Verificadores: personas con duda permanente, necesitan inspeccionar y verificar una y otra vez todo aquello que realizan ante el miedo que, por un descuido, se origine una catástrofe.
    - Ordenadores: son aquellas personas que exigen que todas las cosas que les rodean estén dispuestas de acuerdo a unas determinadas pautas rígidas, incluyendo distribuciones simétricas.
    - Acumuladores: coleccionan objetos insignificantes de los que no pueden desprenderse.
    - Repetidores: son aquellos individuos que se empeñan en la ejecución de acciones repetitivas.
    - Ritualizadores mentales: acostumbran a apelar a pensamientos o imágenes repetitivos, llamados compulsiones mentales, con el objeto de contrarrestar su ansiedad provocadora de ideas o imágenes, que constituyen las obsesiones.
    - Numerales: buscan sentido a los números que le rodean; sumándolos, restándolos, cambiándolos hasta que les da un número significativo para ellos.
    - Filosofales: Con tendencias algo inciertas. Viven en un proceso metafísico del que no pueden desprenderse. Incompatibles con los numerales.
    - Atormentados y obsesivos puros: experimentan pensamientos negativos reiterados, que resultan incontrolables y bastante perturbadores. No obstante, a diferencia de quienes sufren los demás tipos de TOC, no se entregan a comportamientos reiterativos de tipo físico, sino a procesos reiterativos únicamente mentales.
DIAGNÓSTICO                                                                                                                     Subir

    Para establecer el diagnóstico de TOC se deben cumplir una serie de criterios recogidos en el DSM-IV (Manual de Diagnóstico y Estadistica de los Trastornos Mentales 4ª Edición, Sociedad Americana de Psiquiatría), sistema de clasificación psiquiátrica operativa más conocido y utilizado en los países occidentales.
Según el DSM-IV para poder hablar de Trastorno Obsesivo Compulsivo deben cumplirse los siguientes criterios:
   A.- Se cumplen para las obsesiones y compulsiones:
   Las obsesiones se definen como pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que se experimentan en algún momento del trastorno como intrusos e inapropiados, y causan ansiedad o malestar significativos. Los pensamientos, impulsos o imágenes no se reducen a simples preocupaciones excesivas sobre la vida real. La persona intenta ignorar o suprimir estos pensamientos, impulsos o imágenes, o bien intenta neutralizarlos mediante otros pensamientos o actos.
   La persona reconoce que estos pensamientos, impulsos o imágenes obsesivos son producto de su mente.
   Las compulsiones se definen por comportamientos o actos mentales de carácter repetitivo, que el individuo se ve obligado a realizar en respuesta a una obsesión o con arreglo a ciertas reglas que debe seguir estrictamente. El objetivo de estos comportamientos u operaciones mentales es la prevención o reducción del malestar o la prevención de algún acontecimiento o situación negativos, sin embargo estos comportamientos u operaciones mentales, o bien no están conectados en forma realista con aquello que pretenden neutralizar o prevenir, o bien resultal claramente excesivos.
   B.- En algún momento del trastorno la persona ha reconocido que estas obsesiones o compulsiones resultan excesivas o irracionales.
   C.- Las obsesiones o compulsiones provocan malestar clínico significativo, representan una pérdida de tiempo (suponen más de 1 hora diaria) o interfieren marcadamente con la rutina diaria del individuo, sus relaciones laborales, (o académicas) o su vida social.
   D.- Si hay otro trastorno psiquiátrico asociado, el contenido de las obsesiones o compulsiones no se limita a él (por ejemplo: preocupaciones por la comida en un Trastorno de la alimentación, preocupación por las drogas en un Trastorno de consumo de sustancias, etc).
   E.- El  trastorno no se debe a efectos fisiológicos directos de una sustancia (por ejemplo drogas o fármacos) o de una enfermedad médica.
DIAGNOSTICO DIFERENCIAL                                                                                             Subir
TRASTORNOS CON LOS QUE SE DEBE REALIZAR EL DIAGNOSTICO DIFERENCIAL DE TOC

Depresión mayor (rumiaciones)
Trastorno bipolar
Otros trastornos de ansiedad
Trastornos psicóticos (con pensamientos intrusivos)
Trastornos orgánicos cerebrales
Trastornos de control de impulsos
Trastorno de alimentación
Trastornos de personalidad:
•Tipo borderline
                 •Tipo obsesivo-compulsivo
     Es importante realizar un cuidadoso diagnóstico diferencial, especialmente entre el TOC y el trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad, ya que este no presenta buena respuesta a la farmacoterapia. Asimismo, es necesario saber si los síntomas obsesivo-compulsivos son el trastorno primario o bien aparecen en el contexto de otra entidad nosológica, como depresión mayor con rumiaciones, trastornos mentales orgánicos, trastorno de control de los impulsos, autismo, retraso mental o esquizofrenia.
    Aunque puedan tener algunas características comunes, el TOC y el Trastorno Obsesivo Compulsivo de la Personalidad son dos entidades diferentes. Los trastornos de personalidad constituyen alteraciones globales de la forma de ser, caracterizadas por la existencia de un patrón de comportamiento rígido, inflexible, repetitivo y con limitada capacidad de adaptación. El individuo que lo padece no tiene conciencia de sus síntomas, no los reconoce como inapropiados y los entiende como una forma de ser.

   Las características principales son:
   - Preocupación exagerada por el orden, el perfeccionismo y el control con pérdida de la flexibilidad, la espontaneidad y la eficiencia.
   - Preocupación excesiva por los detalles, las normas, la organización o los horarios que llevan al individuo a perder de vista el objetivo principal de la actividad a desarrollar.
   - Perfeccionismo inadecuado que interfiere o impide la finalización de las tareas.
   - Dedicación excesiva al trabajo con exclusión de actividades sociales o descanso, que no es atribuible a necesidades económicas manifiestas.
   - Excesiva terquedad, escrupulosidad o rigidez en temas de moral, ética o valores atribuibles a la identificación con costumbres culturales o ideas religiosas.
   - Tendencia a acumular objetos inútiles y avaricia.
   - Reticencia a delegar tareas o responsabilidades en otros.
   - Rigidez y obstinación.

   Durante muchos años prevaleció la idea que los pacientes con TOC presentaban también trastorno de la personalidad pero estudios recientes han aclarado que menos del 40% de los pacientes con TOC cumplen los criterios diagnósticos del trastorno de personalidad.
TRATAMIENTO                                                                                                                     Subir

   La medida que se ha mostrado mas efectiva en el tratamiento del TOC es la combinación del tratamiento farmacológico con la psicoterapia.
   El primer fármaco aprobado para su uso en el TOC fue el antidepresivo tricíclico clomipramina. Los fármacos considerados actualmente de primera elección son los antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS): fluoxetina, paroxetina, fluvoxamina y más recientemente citalopram. El tratamiento farmacológico del TOC suele ser crónico, con altas dosis de antidepresivos y un tiempo de latencia prolongado. Se suele iniciar el tratamiento con monoterapia ya que se evitan los efectos de las interacciones medicamentosas aunque si no se consigue una respuesta favorable hay que asociar varios fármacos antidepresivos y/o ansiolíticos.
   La psicoterapia tradicional y el psicoanálisis dirigidos a ayudar al paciente a percibir su problema no son útiles para el TOC. La psicoterapia que se usa con mayor frecuencia en el TOC y que se ha mostrado más eficaz es la exposición directa a las situaciones temidas, comenzando por las menos perturbadoras. A su vez se trata de prevenir la respuesta o evitar los rituales. Este tratamiento conductual se conoce como Terapia de exposición y prevención de respuesta (ERP) y es de dificil aplicación en pacientes con rumiaciones o que no tienen conductas de rituales manifiestas