jueves, 30 de octubre de 2014

Fases del proceso creativo

Fases del proceso creativo

Wallas consideraba que la creatividad es la que posibilita que las personas se adapten con diligencia a los entornos cambiantes. Su modelo sobre el proceso creativo, presentado en su libro El arte del pensamiento, comprende cuatro etapas:
Esquema en forma de flecha de las fases según Wallas
Imagen de creación propia, Autores J.Mendez y A.García.
  • Preparación: consiste en percibir y analizar la situación, así como de todas las circunstancias y dimensiones que influyen en ella. Es un momento con alto grado de excitación, en el que la persona se ve impelida a investigar, analizar, experimentar y probar diferentes posibilidades para resolver el problema.
    Sin embargo, este es sólo el primer estadio del proceso creativo. Es necesario que experimentemos esta fase de reconocimiento del problema y recogida de información, y que las superemos pasando a la siguiente etapa. 
  • Incubación: se trata simplemente de la interiorización del problema. Es un proceso interno e inconsciente que se produce en el hemisferio derecho de la mente y supone el establecimiento de nuevas relaciones. Al tratarse de un proceso interno, aparentemente no provoca ninguna respuesta externa.
    En ciertos casos, requiere la desconexión del problema, para así desechar u olvidar estrategias erróneas e ineficaces.
    Es una etapa de gran tensión emocional ante la duda de si se conseguirá o no el objetivo propuesto. Esta tensión se acrecienta en la medida en la que aumenta el tiempo dedicado a esta fase. Es por ello que muchos proyectos son abandonados en esta fase. 
  • Iluminación: La solución surge de improviso, es cuando todo cobra sentido, está relacionado y claro.
    Se trata de una fase de júbilo y entusiasmo, en la que el esfuerzo invertido obtiene su recompensa. Sin embargo, éste no es el final, todavía quedaría una última fase en este proceso. 
  • Verificación: en esta fase se analiza, verifica y valida la solución adoptada. Tiene como consecuencia su abandono, o su adaptación para ser perfeccionada o su puesta en práctica.
    Es un momento emocionalmente muy difícil ya está repleto de incertidumbres, de inseguridad ante las decisiones últimas.
Arthur Koestler, atendiendo a los estados de consciencia, establece tres fases en el proceso creativo:
Esquema de las fases según Koestler
Imagen de creación propia. Autores J.Mendez y A.García.
  1. Fase lógica: comprende la definición del problema, la recogida de datos y una primera aproximación a las posibles soluciones. Ésta se identificaría con la fase de Preparación establecida por Wallas.
  2. Fase intuitiva: consiste en la redefinición del problema y la maduración mental de las opciones de resolución. En ella se produce la iluminación, es decir la revelación de la solución.
    En ella se incluirían las fases que Wallas llama Incubación e Iluminación.
  3. Fase crítica: Se trata del análisis y verificación de la validez de la innovación. Es entonces cuando se aplican las últimas modificaciones para alcanzar la perfección. Sería la denominada por Wallas como Verificación.

Solución de Problemas

Solución de Problemas
Diariamente es necesario enfrentar problemas y conflictos a los cuales se les deben encontrar soluciones aceptables de acuerdo al contexto. El proceso de solucionar problemas implica una serie de capacidades y habilidades del pensamiento que es importante desarrollar y evaluar en la preparación académica.
La resolución de problemas es una actividad cognitiva que consiste en proporcionar una respuesta-producto a partir de un objeto o de una situación.
Una de las capacidades más importantes en la resolución de problemas es la de hacer preguntas que permitan surgir de un conflicto y sortear la dificultad, algunas preguntas pueden servir para identificar el problema, otras para buscar alternativas, etc. Es posible preguntarse: ¿qué es lo que hace problemática esta situación? ¿qué me falta por saber? ¿cuántos problemas están involucrados? ¿cuál voy a intentar resolver? ¿qué es lo que no funciona? ¿cuáles son las alternativas que se pueden tomar? ¿qué conozco sobre este tema? ¿por dónde puedo empezar para que sea más fácil? etc.
Capacidades de los alumnos que son susceptibles de evaluarse:
• Capacidad para identificar problemas.
• Definición y representación de los problemas con precisión. Es posible que propongan diversas definiciones de problemas, y en consecuencia, que se ofrezcan soluciones diferentes.
• Explorar posibles estrategias. Entre mayor sea el número de alternativas propuestas, hay más posibilidades de encontrar la más adecuada. Descomponer un problema complejo en varios problemas que sean más manejables.
• El profesor-facilitador también podrá evaluar las inconsistencias en los argumentos de las propuestas.
• Actuar con esas estrategias. Llevar a cabo las estrategias para así conocer sus consecuencias.
• Observar los efectos de la o las estrategias utilizadas: Se trata de poner atención a las consecuencias o efectos favorables o desfavorables que pudo haber sucedido según las estrategias utilizadas en la solución del problema.

jueves, 23 de octubre de 2014

10 pasos para reducir el estrés

10 pasos para reducir el estrés

En algún momento de la vida, todos hemos pronunciado las palabras “estoy muy estresado”. Esto se debe al estado de tensión, ansiedad y nerviosismo que se genera al responder...
Escucha música relajante y elimina la tensión

Por: Consuelo Hernández | Colaborador
En algún momento de la vida, todos hemos pronunciado las palabras “estoy muy estresado”. Esto se debe al estado de tensión, ansiedad y nerviosismo que se genera al responder a las demandas que provienen del trabajo, escuela o la familia, y las obligaciones adicionales y problemas de la vida cotidiana.
 
Algunos especialistas aseguran que no es benéfico tener una cantidad elevada de estrés, debido a que puede generar un efecto negativo en casi todo el organismo y ocasionar graves problemas de salud, de acuerdo con información publicada en The Huffington Post.
 
Aprender a tratar adecuadamente el estrés puede alargarla vida de las personas. Por eso aquí te damos 10 pasos para que aprendas a disminuirlo:

¡Aprende a relajarte!

1.-Practica la meditación: Encuentra un lugar tranquilo, lejos de distracciones;  aclara tu mente y concéntrate en tu respiración, entre 10 y 20 minutos. Trata de hacerlo diariamente, para que le des a tu cuerpo un descanso físico y mental.
 
2.-Escucha música: Oír un disco de tu artista favorito o algunos sonidos relajantes como el movimiento del mar, cascadas o ruidos de la selva tropical, pueden ser un alivio para la tensión.
3.-Haz ejercicio: Salir a caminar o participar en un programa de entrenamiento completo te ayuda físicamente y te estimula mentalmente.
 
4.- Escribe: Redactar un diario es una gran manera de manejar tu estrés. Al mantener un registro, puedes explorar tus propios pensamientos y sentimientos.
5.- Realiza yoga: Esta disciplina tiene muchos beneficios contra la tensión, gracias a la respiración controlada, la meditación y los ejercicios mentales.
 
6.- Reduce el consumo de alcohol: Existen estudios que demuestran que la ingesta de cantidades de bebidas alcohólicas refuerzan los síntomas del estrés.
 
 
7.- Experimenta la relajación muscular: Se realiza mediante el aislamiento de un grupo muscular, es decir, crea tensión durante 10 segundos y luego deja que el músculo se relaje.
 
8.- Deja de comer en exceso: Cuando una persona está estresada suele ingerir grandes cantidades de comida, pero esta situación sólo te distrae temporalmente de tus problemas. Establece una estrategia de alimentación que te permita mantenerte sano y en forma.
 
9.- Date un masaje relajante: Esta terapia es una de las más agradables y efectivas para reducir el estrés. Existen diferentes tipo que van de cuerpo completo, shiatsu o con piedras. Tu pareja puede ayudarte al masajear tus hombros por 10 minutos.
 
10.- Descansa: Dormir las horas adecuadas cada noche es un componente vital de un estilo de vida saludable. La falta de sueño puede disminuir el rendimiento mental, incluyendo la pérdida de concentración y mala memoria.
 
Anímate y practica los consejos que más te convengan. Trata de relajarte y evita que el estrés se apodere de tu vida.

Síntomas y consecuencias del estrés.

Síntomas y consecuencias
del estrés.

Sólo reconociendo el estrés, sus causas, síntomas y consecuencias, podemos eliminarlo y evitar el daño que nos causa.
¿El principio y el fin de tu bienestar?
¿Sabes con que te estás enfrentando?

"Conocer bien las cosas, es liberarse de ellas". Marguerite Yourcenar (Escritora, galardonada con la Legión de Honor francesa.)


Esta sección te ayuda a:
1.- Detectar el estrés con mayor facilidad.
2.- Conocer sus manifestaciones.
3.- Reconocer sus consecuencias.
4.- Saber qué hacer.


¿Estás listo para hacer de este momento, el inicio de una vida exitosa y satisfactoria?

¡¡¡Ya viene!!!



¡No te lo puedes perder!

¡ Espéralo!




Conoce a tu enemigo.

Podemos estar estresados y no darnos cuenta.
Podemos sentirnos mal físicamente y no saber que esas molestias estás provocada por el estrés.

Sólo reconociendo el estrés, sus causas, sus síntomas y consecuencias, podemos eliminarlo.

Cada uno de nosotros siente y expresa el estrés de manera distinta.
Por eso es importante observar que síntomas tienes y cómo te están afectando.

Uno de los principales problemas es que con frecuencia ni siquiera nos damos cuenta de nuestro nivel de estrés.

¿Por qué?
  1. Nos acostumbramos a la vida que llevamos y ya no le prestamos atención a lo que sentimos.

  2. Le quitamos importancia, porque creemos que no podemos hacer nada para cambiar lo que está pasando.

En relación al primer punto, quiero contarte un experimento que se hizo en un laboratorio:

Un grupo de investigadores puso a hervir una olla con agua. Cuando el agua empezó a hervir metieron a una rana.
Ésta, al contacto con el agua hirviendo, saltó hacia fuera inmediatamente.
Así salvó su vida.

Más adelante, colocaron a la rana dentro de la misma olla, pero con agua fría. Pusieron la olla en la lumbre, con una flama muy pequeña.
El agua se calentó e hirvió lentamente.
La rana no se dio cuenta del cambio de temperatura y murió.


Cuando el estrés forma parte de nuestra vida diaria, nos acostumbramos a él.
No nos damos cuenta de cómo influye en nuestra salud y en nuestra vida en general, hasta que nos enfermamos o los problemas nos rebasan.

¿Te das cuenta cuando esto te sucede a ti?

Cada quién manifiesta el estrés de distinta manera y con diferente intensidad. Depende de las características personales, por lo que a veces no reconocemos los síntomas del estrés.






El estrés y sus manifestaciones.

El estrés se manifiesta a:





A nivel físico.


Revisa los síntomas que aparecen en la siguiente lista.

¿Sientes uno o varios, con frecuencia o con mucha intensidad?
  • Opresión en el pecho.
  • Hormigueo o mariposas en el estómago.
  • Sudor en las palmas de las manos.
  • Palpitaciones.
  • Dificultad para tragar o para respirar.
  • Sequedad en la boca.
  • Temblor corporal.
  • Manos y pies fríos.
  • Tensión muscular.
  • Falta o aumento de apetito,
  • Diarrea o estreñimiento.
  • Fatiga.
  • Etc.
Estos son, sólo, algunos de los síntomas del estrés.
Algunos medicamentos o enfermedades pueden provocarlos.
Si tienes duda, consulta a tu médico.






A nivel emocional o psicológico.


¿Crees que algunas de las siguientes características forman parte de tu vida en estos momentos?

Analiza cada una de ellas:

  • Inquietud, nerviosismo, ansiedad, temor o angustia.
  • Deseos de llorar y/o un nudo en la garganta.
  • Irritabilidad, enojo o furia constante o descontrolada.
  • Deseos de gritar, golpear o insultar.
  • Miedo o pánico, que si llega a ser muy intenso puede llevar a sentirnos "paralizados".
  • Preocupación excesiva, que se puede incluso manifestar como la sensación de no poder controlar nuestro pensamiento.
  • Pensamiento catastrófico.
  • La necesidad de que "algo" suceda, para que se acabe la "espera".
  • La sensación de que la situación nos supera.
  • Dificultad para tomar decisiones.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Disminución de la memoria.
  • Lentitud de pensamiento.
  • Cambios de humor constantes.
  • Depresión.
  • Etc.

Recuerda que el estrés tiene solución. Pero necesitamos saber cómo se inicia y cómo se manifiesta, para poder resolverlo.





A nivel de conducta.


Cuando estamos ansiosos o tensos nuestra conducta se altera, a veces sin que nos demos cuanta de ello.

¿Has notado o te han comentado que presentas algunas de estas conductas?

  • Moverse constantemente.
  • Risa nerviosa.
  • Rechinar los dientes.
  • Tics nerviosos.
  • Problemas sexuales.
  • Comer en exceso o dejar de hacerlo.
  • Beber o fumar con mayor frecuencia.
  • Dormir en exceso o sufrir de insomnio.
  • Etc.
Cuando nos damos cuenta de nuestro nivel de estrés, éste se incrementa.

Nos sentimos mal.

Tendemos a negarlo o a pensar que cualquiera estaría igual y es cierto.
Cualquier persona que esté estresado constantemente, presenta algunos de estos síntomas.

Pero sólo si reconocemos el problema y vemos como nos está facetando, podemos solucionarlo.








Un cuento de nunca acabar.



Una situación estresante que no se soluciona, puede provocar un círculo vicioso.

Un problema nos causa estrés. Si éste se mantiene, aumentan nuestros o nos cuesta más trabajo solucionarlos.

¿El resultado?

El estrés se incrementa y se vuelve a dar todo el proceso.

Cuando esta situación se prolonga, surgen problemas de salud o repercute en otras áreas de la vida de la persona.
Por ejemplo, el estrés que empezó con un problema económico, puede provocar conflictos familiares o de trabajo.






Consecuencias del estrés.



Algunas de las consecuencias del estrés son:

  • Ansiedad.
  • Cansancio, agotamiento o pérdida de energía.
  • Dolor en la espalda.
  • Estreñimiento o diarrea.
  • Depresión.
  • Dolores de cabeza.
  • Presión sanguínea alta.
  • Insomnio.
  • Sensación de "falta de aire".
  • Caída del cabello.
  • Tensión en el cuello.
  • Malestar estomacal.
  • Subir o bajar de peso.
  • Cambios de humor.
  • Presión de dientes o mandíbula.
  • Tomar más alcohol, tranquilizantes o otras drogas.
  • Fumar más.
  • Disminución de la autoestima.
  • Problemas en sus relaciones con los demás o en el trabajo
  • Problemas en diferentes áreas de la vida.
  • Dificultad para tomar decisiones.
  • Cambios en el estilo de vida, sin razón aparente.
  • Propensión a tener accidentes.
  • Etc.
Gripa, gastritis, colitis y úlceras, migraña, contracturas musculares, artritis, alergias, asma, diabetes mellitus, infartos, cáncer, etc., son algunas de las enfermedades que pueden estar relacionadas con el estrés.




¿Estás listo para hacer de este momento, el inicio de una vida exitosa y satisfactoria?

¡¡¡Ya viene!!!



¡No te lo puedes perder!

¡ Espéralo!



Determina si estás estresado y cuál es tu nivel de estrés, de acuerdo a la intensidad y frecuencia de los síntomas y consecuencias antes mencionados.

No es lo mismo si te duele la cabeza o tienes problemas estomacales de vez en cuando, que si los tienes varias veces a la semana.
Es diferente si tienes un problema que te impide dormir un par de noches, que si sufres de insomnio.

Darnos cuenta de lo que nos sucede, puede angustiarnos, pero es la única puerta que nos permite salir de la oscuridad.

Recuerda las palabras de Séneca: "Cuando no sabemos a qué puerto nos dirigimos, todos los vientos son desfavorables". Por eso, para saber qué camino debemos tomar, necesitamos primero saber en donde estamos y hacia donde queremos ir.

Imprime la lista de síntomas y manifestaciones y marca cuales están presentes en tu vida en estos momentos.
Subraya las más importantes, por su frecuencia o por su intensidad.

¿Son varios los síntomas provocados por el estrés?
¿Son frecuentes?
¿Intensos?

Si es así, ha llegado el momento de hacer algo al respecto.

Consulta con tu médico y elimina los que él considera que son resultado de una enfermedad o de algún medicamento que estás tomando.

Si tus problemas tienen solución, encuéntrala.
Si no la tienen o no depende de ti, fortalece tu organismo con la
alimentación, relajación y ejercicios adecuados, para enfrentarlos y adquiere una nueva actitud ante ellos.

Revisa tu forma de pensar sobre tus problemas y dificultades.

Quizás ha llegado el momento de modificar algunas creencias o pensamientos que aumentan tu malestar.


Analiza las causas del estrés y determina cuales son las que lo iniciaron o lo están manteniendo.
Recuerda que el estrés que se inicia en un área de tu vida puede afectar las demás.
Pero hay que "atacar" la que inició la situación que estás viviendo.
Además, no olvides que cada situación requiere una solución diferente.

jueves, 16 de octubre de 2014

MANEJO DEL ESTRES.


El manejo del estrés




En algunas ocasiones, el exceso de trabajo, las responsabilidades familiares y hasta la espera de algún acontecimiento importante, nos puede generar una situación de estrés, sin embargo, ¿qué significa este estado de fatiga? A continuación te brindamos algunos conceptos claves para saber cómo manejar esta situación desestabilizadora.


Historia del estrés



El origen del concepto fue descubierto, en la década de 1930, por un estudiante de medicina llamado Hugo Selye. A este joven de tan sólo 20 años le llamó la atención un aspecto muy particular. Todos los enfermos que examinaba presentaban los mismos síntomas: pérdida de apetito, peso y cansancio generalizado. Luego de varios estudios, y después de haberse graduado en la Universidad de Praga, sus experimentos demostraron que enfermedades como las cardíacas, los trastornos mentales y la hipertención arterial estaban directamente relacionadas con el estrés.

Síntomas del estrés



Entre algunos síntomas de alerta que sufre una persona con estrés, podemos mencionar: latidos más rápidos del corazón, problemas para conciliar el sueño, alteración del apetito, nerviosismo, falta de concentración, fuertes dolores de cabeza, aumento de las perturbaciones, dolores musculares y mayor sensibilidad a cualquier situación. Sin embargo, ¿qué puede ocasionar el estrés?

El estrés laboral



Se puede decir que las responsabilidades y el propio lugar de trabajo son factores típicos que originan el estrés de la persona. Es muy común que aquellos empresarios que viven en una constante presión laboral y trabajan hasta altas horas de la noche, traten de aliviar ese estado de fatiga tomando varias dosis de cafeína al día. Sin embargo, eso tampoco es sano. Es preferible ingerir varios litros de agua, e incluso jugos naturales, en sustitución del café.

Por la misma presión y rápida dinámica de trabajo, algunas personas suelen obviar o saltarse las horas alimenticias (desayuno, almuerzo y cena). Por ende, es preferible aislarse unos minutos de la rutina y tomarse un tiempo para comer tranquilamente. Se recomienda tener a la mano bocadillos saludables para esos casos, tales como frutas y galletas sin sal. Al momento de vacacionar, aíslese completamente de la rutina laboral y dedíquese a descansar y disfrutar de otros hobbies. Aquellos empresarios móviles que no necesariamente dependan de un computador y un sitio de trabajo, traten de mantener un equilibrio rutinario lo mejor posible.

Claves para manejar el estrés



A continuación, detallamos algunas recomendaciones para aquellas personas que se han sentido estresadas en algún momento de su vida:

- Hacer ejercicio y escuchar música

- Meditar o asistir a sesiones de relajación

- Acudir a reuniones sociales y eventos culturales

- Conversar con su pareja, familiares y personas allegadas

- No escapar del problema a través del acohol o drogas

Palabras clave: stress, estress, manejo, estrés, angustia

martes, 14 de octubre de 2014

ESTRES.

Probablemente, todos hemos sentido estrés. A veces es por un momento breve y debido a alguna situación, como estar en un tráfico pesado. Otras veces, es más persistente y complejo como cuando tenemos problemas con nuestras relaciones, algún miembro de la familia está enfermo o debido a la muerte del cónyuge. A veces el estrés nos puede motivar a lograr ciertas tareas.

Estrés Peligroso

El estrés es peligroso cuando interfiere con su habilidad de vivir una vida normal por un período extenso de tiempo. Usted puede sentirse "fuera de control" y no tener idea de lo que debe hacer, aún si la causa es relativamente insignificante. Esto a su vez puede causarle que usted esté continuamente fatigado, no se pueda concentrar o esté irritable en situaciones normalmente tranquilas. El estrés prolongado puede aumentar cualquier problema emocional que haya surgido de eventos traumáticos en su pasado, e incrementar pensamientos suicidas.

Reacciones Naturales

El estrés también puede afectar su salud física debido a los mecanismos internos de respuesta que tiene el cuerpo humano. Usted puede sudar con tan solo pensar en una fecha importante, o sentir que su corazón se acelera mientras mira una película de miedo. Estas reacciones son causadas por hormonas que los científicos creen ayudaron a nuestros antepasados a lidiar con las amenazas e incertidumbres del mundo en que vivían.
Si la causa de su estrés es temporal, los efectos físicos usualmente son de corta duración. En un estudio, la presión de tomar exámenes aumentó el grado de acné entre estudiantes de universidad, independientemente de cómo se alimentaron o durmieron. La condición disminuyó después que pasaron los exámenes. El dolor abdominal y la irregularidad también han sido relacionados con el estrés situacional.
Mientras más tiempo su mente se sienta estresada, más tiempo su sistema de reacciones físicas se mantendrá activado. Esto puede llevarle a mayores problemas de salud.

Desgaste Físico

El dicho que el estrés envejece a una persona más rápido que lo normal fue recientemente verificado en un estudio de mujeres que habían pasado muchos años cuidando niños incapacitados o muy enfermos. Debido a que sus cuerpos no fueron capaces de regenerar completamente las células sanguíneas, se encontró que estas mujeres eran físicamente diez años mayores que su edad cronológica.
Reacciones al estrés a largo plazo pueden alterar el sistema inmunológico del cuerpo en formas que están asociadas con otras condiciones de envejecimiento como son la fragilidad, descenso en funcionalidad, enfermedad coronaria, osteoporosis, artritis inflamatoria, diabetes tipo 2, y algunos tipos de cáncer.
Las investigaciones también sugieren que el estrés imposibilita la capacidad del cerebro de bloquear ciertas toxinas y otras moléculas más grandes, potencialmente dañinas. Esta condición también es común en pacientes que sufren la enfermedad de Alzheimer.

Puntos de Presión

Aunque el estrés emocional que surge sorpresivamente, ha sido relacionado con la disfunción severa del corazón en personas normalmente saludables, los científicos no están seguros si el estrés crónico por si solo causa enfermedad del corazón. Lo que si está claro es que el estrés excesivo puede empeorar factores de riesgo existentes como la hipertensión y altos niveles de colesterol. Los estudios también demuestran que las personas que reaccionan con coraje o que exhiben hostilidad frecuente--una conducta común en los que están bajo estrés--tienen un riesgo mayor de padecer una enfermedad del corazón.
Sentimientos de desesperación que acompañan al estrés pueden fácilmente tornarse en depresión crónica, una condición que le lleva a descuidar una dieta balanceada y hábitos de actividades. Esto a su vez, le puede aumentar el riesgo de llegar a tener un ataque al corazón, obesidad y disfunción renal.
El estrés también puede complicar su habilidad de recuperación en caso de una enfermedad seria. Un estudio sueco encontró que las mujeres que han sufrido ataques al corazón tienden a tener menos oportunidades de recuperación si también se encuentran experimentando estrés matrimonial como la infidelidad, el abuso de alcohol, o la enfermedad física o psiquiátrica de la pareja. De otra parte, el adiestramiento en el manejo del estrés es un método probado para ayudar a una recuperación rápida luego de un ataque al corazón.

Qué puede hacer

Aprender a lidiar con el estrés efectivamente es un esfuerzo que vale la pena, aún si usted ya se considera capaz de manejar cualquier situación que la vida le presente.
Muchos de los estresantes más comunes a largo plazo (enfermedad en la familia, recuperación de heridas, presiones de trabajo) surgen muchas veces de forma concurrente y sin previo aviso.
El manejo del estrés es particularmente valioso si su familia tiene historia de hipertensión y otras formas de la enfermedad del corazón.
  • Identifique la causa. Usted puede encontrar que su estrés surge de algo que es fácil de corregir. Un psicólogo puede ayudarle a definir y analizar estos estresantes y a desarrollar un plan de acción para lidiar con ellos.
  • Vigile sus estados de ánimo. Si usted se siente estresado durante el día, escriba qué lo causó, junto con sus pensamientos y estado de ánimo. Nuevamente, usted puede encontrar que la causa es menos seria de lo que pensó en primera instancia.
  • Haga tiempo para usted al menos dos o tres veces a la semana. Aún diez minutos al día de "tiempo personal" le puede ayudar a refrescar su visión mental y reducir o detener los sistemas de respuesta al estrés que tiene su cuerpo. Apague el teléfono, pase tiempo solo/a en su habitación, haga ejercicios, o medite con su música favorita.
  • Aléjese por un momento de la situación cuando siente coraje. Antes de reaccionar, tome tiempo mentalmente para calmarse, contando hasta diez. Entonces observe la situación nuevamente. El caminar u otras actividades físicas le ayudarán a liberar presión.
  • Analice su horario. Estudie sus prioridades y delegue las tareas que pueda. Por ejemplo, ordene comida fuera después de un día fuerte, comparta responsabilidades en el hogar. Elimine tareas que debería hacer pero no son indispensables.
  • Establezca estándares razonables para usted y los demás. No espere perfección.

jueves, 9 de octubre de 2014

respeto

Respeto

El respeto es la consideración de que alguien o incluso algo tiene un valor por sí mismo y se establece como reciprocidad: respeto mutuo, reconocimiento mutuo. El término se refiere a cuestiones morales y éticas, es utilizado en filosofía política y otras ciencias sociales como la antropología, la sociología y la psicología.1
El respeto en las relaciones interpersonales comienza en el individuo, en el reconocimiento del mismo como entidad única2 que necesita que se comprenda al otro.3 Consiste en saber valorar los intereses y necesidades de otro individuo en una reunión.

Principio de respeto o autonomía de las personas

Este principio se basa en dos teorías ético-morales5 que dicen textualmente:
  1. El respeto por la autonomía del individuo, que se sustenta esencialmente en el respeto de la capacidad que tienen las personas para su autodeterminación en relación con las determinadas opciones individuales de que disponen.
  2. Protección de los individuos con deficiencias o disminución de su autonomía en el que se plantea y exige que todas aquellas personas que sean vulnerables o dependientes resulten debidamente protegidas contra cualquier intención de daño o abuso por otras partes.
Este principio de autonomía sirvió como base de la bioética desde los aspectos sociopolíticos, legales y morales aunque no para garantizar el respeto de las personas en las transacciones médicas.

El respeto como virtud moral

El respeto también puede considerarse como punto medio entre dos extremos vistos por exceso y por defecto.
  1. Por defecto: el miedo, tanto a las personas que le rodean como a objetos o situaciones que afronta el individuo, llevándole a situaciones de imposibilidad a realizar determinados proyectos o metas, tal el caso de los complejos de inferioridad.
  2. Por exceso: el abuso o desmedida de los límites preestablecidos para un correcto orden y trato de las personas o situaciones de cada individuo, lo que lleva a conflictos con los otros como también la imposición de límites y/o normas a fin de superar la crisis del abuso y restablecer el orden de los derechos de cada individuo.

Teoría del reconocimiento

En el campo de la filosofía social y práctica, Honneth está actualmente asociado con el proyecto de revitalizar la teoría crítica por medio de una teoría del reconocimiento o teoría del reconocimiento recíproco, cuyo primer bosquejo fue esbozado en su obra La lucha por el reconocimiento (edición original alemana de 1992, traducción al castellano de 1997). El trabajo de Honneth consiste en articular la dimensión descriptiva de una teoría del reconocimiento con la descripción prescriptiva de una teoría moral. Para ello, se apoya en la premisa antropológica según la cual "el hombre solamente es hombre entre los hombres" (Fichte), es decir que la relación práctica consigo se constituye en una relación con el otro. El reconocimiento fue inicialmente tratado por Hegel en su libro Fenomenología del espíritu.

miércoles, 8 de octubre de 2014

TOLERANCIA

LA TOLERANCIA
Podríamos definir la tolerancia como la aceptación de la diversidad de opinión, social, étnica, cultural y religiosa. Es la capacidad de saber escuchar y aceptar a los demás, valorando las distintas formas de entender y posicionarse en la vida, siempre que no atenten contra los derechos fundamentales de la persona...
La tolerancia si es entendida como respeto y consideración hacia la diferencia, como una disposición a admitir en los demás una manera de ser y de obrar distinta a la propia, o como una actitud de aceptación del legítimo pluralismo, es a todas luces una virtud de enorme importancia.
El mundo sueña con la tolerancia desde que es mundo, quizá porque se trata de una conquista que brilla a la vez por su presencia y por su ausencia. Se ha dicho que la tolerancia es fácil de aplaudir, difícil de practicar, y muy difícil de explicar.
Hay una tolerancia propia del que exige sus derechos: La oposición de Gandhi al gobierno británico de la India no es visceral sino tolerante, fruto de una necesaria prudencia. En sus discursos repetirá incansablemente que, “dado que el mal sólo se mantiene por la violencia, es necesario abstenerse de toda violencia”. Y que, “si respondemos con violencia, nuestros futuros líderes se habrán formado en una escuela de terrorismo”. ¿Les suena esto en la actualidad mundial?. Además, “si respondemos ojo por ojo, lo único que conseguiremos será un país de ciegos”.
¿Cuándo se debe tolerar algo? La respuesta genérica es: siempre que, de no hacerlo, se estime que ha de ser peor el remedio que la enfermedad. Se debe permitir un mal cuando se piense que impedirlo provocará un mal mayor o impedirá un bien superior. Ahí entra en juego nuestro discernimiento. Defender una doctrina, una costumbre, un dogma, implica casi siempre no tolerar su incumplimiento. Con este concepto entendemos claramente que la verdad siempre surge desde la individualidad y que las verdades generalistas solo nos llevan a un camino de confusión.
De todas formas, hay dos evidencias claras: que hay que ejercer la tolerancia, y que no todo puede tolerarse. Compaginar ambas evidencias es un arduo problema.
Todos los análisis realizados por filósofos y estudiosos de la materia al respecto a la tolerancia aprecian la dificultad de precisar su núcleo esencial: los límites entre lo tolerable y lo intolerable. De nuevo, y como en casi todos nuestros acontecimientos diarios, debemos beber en la fuente de la sencillez, ella será la encargada de otorgarnos el discernimiento que nos de la inspiración para el obrar.
Hemos empezado hablando de la tolerancia como parte del “respeto a la diversidad”. Se trata de una actitud de consideración hacia la diferencia, de una disposición a admitir en los demás una manera de ser y de obrar distinta de la propia, de la aceptación del pluralismo. Ya no es permitir un mal sino aceptar puntos de vista diferentes y legítimos, ceder en un conflicto de intereses justos. Y como los conflictos y las violencias son la actualidad diaria, la tolerancia es un valor que es muy necesario y urgentemente hay que promover.
Ese respeto a la diferencia tiene un matiz pasivo y otro activo. La tolerancia pasiva equivaldría al “vive y deja vivir”, y también a cierta indiferencia. En cambio, la tolerancia activa viene a significar solidaridad, una actitud positiva que se llamó desde antiguo benevolencia. Los hombres, dijo Séneca, deben estimarse como hermanos y conciudadanos, porque “el hombre es cosa sagrada para el hombre”. Su propia naturaleza pide el respeto mutuo, porque “ella nos ha constituido parientes al engendrarnos de los mismos elementos y para un mismo fin”. Séneca no se conforma con la indiferencia: “¿No derramar sangre humana? ¡Bien poco es no hacer daño a quien debemos favorecer!”. Por naturaleza, “las manos han de estar dispuestas a ayudar”, pues sólo nos es posible vivir en sociedad: algo “muy semejante al abovedado, que, debiendo desplomarse si unas piedras no sostuvieran a otras, se aguantan por este apoyo mutuo”. La benevolencia nos enseña a no ser altaneros y ásperos, nos enseña que un hombre no debe servirse abusivamente de otro hombre, y nos invita a ser afables y serviciales en palabras, hechos y sentimientos.
La tolerancia es un regalo desde los primeros años de la vida.

jueves, 2 de octubre de 2014

administracion del tiempo


Cómo administrar el tiempo



Cada semana, todos contamos con 168 horas. Pero depende de cada quien aprovecharlas al máximo. Tanto en el trabajo, como en el hogar, todos podemos beneficiarnos de hacer uso del tiempo, el recurso más preciado, en forma eficiente.

La administración del tiempo se refiere a analizar nuestro uso de este recurso en forma regular, para comprender la forma más adecuada de usarlo en forma efectiva.

Manejar su tiempo le obligará a ser explícito en cuanto al valor que le da a su vida personal y profesional, y le permitirá dirigir sus esfuerzos en concordancia. Controlar su tiempo le ayudará a mantener el equilibrio entre las múltiples presiones bajo las cuales está sometido, facilitándole entonces el logro de sus objetivos, y evitando el estrés y el cansancio.

Controle su tiempo



Existe mucho escrito sobre el manejo del tiempo (en esta sección encontrará artículos, enlaces, y otros recursos). Pero la mayoría de quienes conocen el tema coinciden en ciertos elementos básicos para controlar el tiempo:


  • Conozca cómo utiliza su tiempo: durante un par de días (mejor aún, una semana), lleve una bitácora del tiempo que dedica a cada actividad. Divida las tareas en categorías como: llamadas, reuniones, visitas inesperadas, trabajo administrativo, viajes, comida, descanso, actividades personales, etc. Analice si el uso de su tiempo se corresponde con sus responsabilidades.
  • Establezca sus objetivos: en base a lo que es importante para usted, determine que quiere lograr cada día y semana. Desglose cada objetivo en tareas, asígneles un tiempo estimado a cada una y establezca sus prioridades.
  • Organice su tiempo: identifique las herramientas correctas que le permitirán comprometerse a cumplir las tareas identificadas en un tiempo específico. Las herramientas puede ser: listas de cosas por hacer (to-do lists), calendarios, planificadores, etc.
  • Identifique y elimine los enemigos de su tiempo: los principales problemas para controlar el tiempo suelen ser:
    • Sobrecargar su horario: tratar de hacer más de lo que resulta posible.
    • Asumir tareas de otros: por ejemplo, cuando un subordinado no hace bien su trabajo
    • Perdedores de tiempo (controlables): tales como llamadas telefónicas no planificadas, visitantes inesperados, reuniones improvisadas, etc.



Por sobre todos los consejos para mejorar su tiempo, siga al menos este: coloque en un papel muy visible (en su teléfono, computador, etc.) con lo siguiente escrito bien grande: LO QUE ESTOY HACIENDO EN ESTE MOMENTO, ¿ME MUEVE EN DIRECCION HACIA MIS OBJETIVOS?

Palabras clave: tiempo, administracion del tiempo, manejo del tiempo, control del tiempo, time, organizacion del tiempo